Cobros y factura electrónica

El cobro deja de vivir en un cuaderno.

En muchas clínicas el dinero se administra de memoria: la secretaria apunta quién pagó en una libreta, el recargo de la consulta de noche se calcula al vuelo, y al final del mes nadie sabe con certeza cuántas consultas quedaron sin cobrar. Nada de eso es mala administración — es lo que pasa cuando el cobro vive separado de la consulta.

El cobro sigue solo a la consulta

Cuando el niño entra a consulta, el cargo ya está puesto: Orbela aplica el precio que usted definió —primera consulta o control—, el recargo si la atención es fuera de horario y el descuento que ese paciente tiene pactado. Nadie calcula nada a mano. Y si la familia regresa a los pocos días para una revisión del mismo tratamiento, Orbela lo reconoce y la registra como control sin cobro — la cortesía que usted ya tenía, ahora sin depender de que alguien se acuerde.

La secretaria registra el pago desde la misma cita —efectivo, transferencia o tarjeta— y las vacunas puestas en la visita entran al mismo cobro, con su propio renglón. Una visita, una cuenta.

Lo pendiente no se esconde

Una consulta atendida y no cobrada no desaparece entre los papeles: queda marcada como pendiente y se ve en la agenda, junto a la cita. Si la familia quedó debiendo, la deuda queda registrada con nombre y monto. No hay que perseguir a nadie con una libreta — el sistema recuerda por usted.

El día cuadra en una pantalla

Al final del día, la caja muestra el corte: cuántos pacientes se atendieron, cuánto pagó cada uno y el total por medio de pago — efectivo, transferencia, tarjeta— para cuadrar contra la gaveta en minutos, no en una hora de sumar recibos. Lo que quedó pendiente o sin cobro aparece señalado, no perdido.

La factura electrónica sale con el cobro

La facturación electrónica (FEL) se activa para su clínica y se integra al mismo flujo: al registrar el cobro, el documento tributario sale al NIT del cliente —o a consumidor final— y la familia recibe el PDF de su factura por WhatsApp, sin trámite aparte. El concepto de la factura es siempre genérico: lo clínico del niño nunca viaja en un documento fiscal.

Y si su clínica factura como muchas en Guatemala —las consultas bajo un NIT y las vacunas bajo otro—, Orbela lo contempla: cada renglón sale facturado por el emisor que corresponde, sin que nadie tenga que separar las cuentas a mano.

Los ingresos, medidos y no estimados

Con el cobro pegado a la consulta, los números del mes dejan de ser una estimación: usted ve cuántas consultas se cobraron y cuántas quedaron pendientes, cuánto entró por primeras consultas y cuánto por controles, y cuánto pesaron los descuentos y recargos — por el período que usted elija. Una clínica donde el dinero está en orden es también una clínica más rentable; esa historia completa está en Seguimiento = Rentabilidad. Con lo que deja de perderse entre papeles, Orbela puede pagarse con creces.

Usted cierra la consulta. Orbela cierra el cobro, la factura y el día.

O conozca la historia completa en la página principal de Orbela.